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Ayuntamiento |
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Situado en la Plaza de España, fue construido
en el último
tercio del siglo XVIII bajo
la dirección de los arquitectos
Francisco Alejo de Aranguren, Santos Ángel de Ochandátegui, Javier Ignacio de
Echeverría y Domingo de Urízar
la supervisión del arquitecto más importante de la época, Ventura Rodríguez,
quien alteró alguno de sus aspectos introduciendo su peculiar estilo. Esta obra
neoclásica, hecha en buena piedra de sillería, presenta dos cuerpos: el inferior
almohadillado, con un pórtico de tres amplias arquerías; el segundo, con siete
vanos rematados por frontones semicirculares
y triangulares. El escudo de la ciudad
culmina su vano central.
En la actualidad su Ayuntamiento esta gobernado por un tripartito ( PSOE / IU / INCIDE ),y ostenta el cargo de Alcalde-Presidente , el Ilmo. Sr. D. Fernando Campo Crespo.
El escudo de Miranda de Ebro
El verdadero escudo de la Ciudad nos
lo muestra claramente la carta-guión privilegio, otorgada que por el rey Don
Carlos I de España y Emperador de Alemania, a cuatro días del mes de septiembre,
de 1535, la cual, con otros privilegios de Felipe II, Felipe IV, Carlos II y
Carlos III, se guarda cuidadosamente en el Archivo Municipal de esta Ciudad.
Trae escudo simple, redondeado, campo de azur, y en su centro, sobre aguas del
río Ebro, puente curvo acanalado, mazonado, de seis arcos. Dicho puente va
sumado en su mitad y en oro por un castillo mazonado, aclarado y donjonado de
una torre y dos torrecillas de oro también mazonadas y aclarada la principal. A
los dos lados de la torre aparecen dos águilas de sable afrontadas y
semiexplayadas en actitud de defender. Sin duda por tratarse de un documento
regio, no se
descubre timbre ninguno, por donde sospechamos que la corona condal que hoy
lleva debe de estar relacionada con la entrega que de esta Ciudad hizo a Burgos
en 1366 el rey Don Enrique II el de las Mercedes, si no fue ya el conde Don
Tello, su hermano, constructor del Castillo, quien se lo dió por timbre.
El esmalte azur del campo del Escudo recordaba a los hijos de Miranda la
obligación que tenían de asistir en todo tiempo, en el de guerra mayormente, a
su señor, y la de socorrer a sus fieles servidores.
Las aguas sobre las que se halla tendido el puente son las del río Ebro. El
puente curvo representa el derecho de tránsito que disfrutaba Miranda, en virtud
del cual ningún otro puente debía edificarse entre nuestra Ciudad y Logroño; de
suerte que todo carruaje extraño que pasaba por él había de abonar antes peaje.
El Castillo viene a recordar que Miranda fue largo tiempo plaza fortificada,
dominada por un fuerte, con cinco troneras para artillería, y el correspondiente
cuartel para la guarnición. Dice la tradición que fue don Tello, hermano
bastardo del rey Don Pedro I quien lo edificó. La población estaba totalmente
circundada por una cerca aspillerada, que ofrecía tres líneas de defensa, con
sus baluartes para protección de las cortinas, y hasta su barbacana.
La Torre trae a la memoria la especial defensa que había en medio del puente,
con su puerta que se cerraba de noche.
Las águilas representan las energías de la plaza para su defensa, y más cuando
era plaza fronteriza. La corona condal de dieciocho puntas, rematadas en perlas,
que forma el timbre de nuestro Escudo, y recuerda la manera de timbrar sus
escudos en los torneos que tenían los caballeros de la Edad Media.